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divendres, 27 de desembre de 2013

MIS DÍAS FELICES de Marion Vernoux ELS MEUS DIES FELIÇOS de Marion Vernoux






La actriz Fanny Ardant saltó a la fama cuando François Truffaut la eligió para el papel protagonista femenino de su penúltima película, “La mujer de al lado”, y con la que el gran cineasta tuvo a su tercera y última hija, Joséphine, poco antes de su repentina muerte en 1984 por un cáncer. A sus 63 años, Ardant aun está de muy buen ver, pero como suele ser habitual en las actrices francesas maduritas, sus personajes no se basan sólo en el físico, sino en algo más, al contrario que el cine americano, que margina en cierto modo a las actrices de cierta edad. La Ardant encarna aquí a una dentista jubilada, residente en una ciudad costera del Sudoeste francés, a la que un día sus hijas hacen socia de un club para la Tercera Edad, muy a su pesar. Acaba apuntándose a algunos talleres de allí, en especial Informática, y acaba enamorándose del guapo profesor de la materia (Laurent Lafitte, “Pequeñas mentiras sin importancia”). Como esta es una película francesa, como podemos imaginarán, se enamorarán con todas sus consecuencias, pese a que ella sea una mujer casada y pronto corra la noticia por la ciudad, con el consiguiente mosqueo de su marido (Patrick Chesnais, “No estoy hecho para ser amado”). Se ve con agrado, muestra lo gran actriz que es Fanny Ardant y lo atractiva que sigue a su edad, eclipsando ella sola a todo el reparto, pero el problema es que todo acaba siendo muy previsible, incluido el final, al contrario de otras películas francesas que cuando tratan el adulterio, lo hacen sin moralismos falsos ni toques carcas. Aunque ésta consigue no parecer conservadora, ni mucho menos, pero la sensación final no es demasiado buena.

MIS DÍAS FELICES: * * *

"ELS MEUS DIES FELIÇOS" de Marion Vernoux

L'actriu Fanny Ardant va saltar a la fama quan François Truffaut la va triar per al paper protagonista femení de la seva penúltima pel lícula, "La dona del costat" , i amb la qual el gran cineasta va tenir la seva tercera i última filla, Joséphine, poc abans de la seva sobtada mort el 1984 per un càncer. Als seus 63 anys, Ardant encara està de molt bon veure, però com sol ser habitual en les actrius franceses maduretes, els seus personatges no es basen només en el físic, sinó en alguna cosa més, al contrari que el cinema americà, que margina en certa manera a les actrius amb una certa edat. L’Ardant encarna aquí a una dentista jubilada, resident a una ciutat costanera del Sud-oest francès, a la qual un dia les seves filles la fan sòcia d'un club per a la Tercera Edat, molt al seu pesar. Acaba apuntant-se a alguns tallers d'allà, especialment Informàtica, i acaba enamorant-se del guapo professor de la matèria (Laurent Lafitte, "Petites mentides sense importància"). Com que aquesta és una pel lícula francesa, com podeu imaginar-se, s'enamoraran amb totes les conseqüències, tot i que ella sigui una dona casada i aviat corre la notícia per la ciutat, amb el consegüent empipament del seu marit (Patrick Chesnais, “No estic pas fet perquè algú m’estimi”). Es veu agradablement, mostra com és de gran actriu Fanny Ardant i l’atractiva que continua sent amb la seva edat, eclipsant tota sola a tot el repartiment, però el problema és que tot acaba sent molt previsible, fins i tot el final, al contrari d'altres pel lícules franceses que quan tracten l'adulteri, ho fan sense moralismes falsos ni tocs carrinclons. Encara que aquesta aconsegueix no semblar conservadora, ni de bon tros, però la sensació final no és gaire bona .

ELS MEUS DIES FELIÇOS : * * *







VIVIR ES FÁCIL CON LOS OJOS CERRADOS de David Trueba






David Trueba siempre ha estado a la sombra de su hermano Fernando, al menos en carisma y éxito internacional de sus filmes. Desde que debutó como director con “La buena vida”, ha desgranado algunas películas interesantes. La penúltima, “Madrid 1987”, fue demasiado arriesgada y no pasó de ser vista por un grupo reducido de cinéfilos. La última es más cercana al gran público, y nos muestra algo poco conocido: en 1965, John Lennon, el líder de los legendarios The Beatles, estaba en Almería como actor en una película, y un maestro de escuela, Antonio (Javier Cámara), que enseña inglés a sus alumnos con las letras de las canciones de los Beatles, quiere aprovechar la ocasión para ir allí y hablar con él. Durante el viaje, se encuentra con varios personajes, como una adolescente embarazada, Belén (Natalia De Molina) y otro que huye de su autoritario padre, Juanjo (Francesc Colomer, “Pa negre”). Otros personajes secundarios serán “El Catalán” (Ramon Fontseré, “Tres días con la familia”), que tiene un bar en la costa almeriense, y el padre de Juanjo, un insólito Jorge Sanz, que da a su personaje un aire antipático muy adecuado. Todo el aire cotidiano de la época está muy conseguido y creíble, incluida la escena del rodaje de la película inglesa en donde Lennon trabajaba como actor. Javier Cámara le da una humanidad y credibilidad a su personaje absoluta. Natalia De Molina también destaca mucho, por su desparpajo y naturalidad. David Trueba cuenta que el personaje principal está inspirado en uno real, y le sirve para retratar la época de una manera diferente, aunque no se priva, claro, de mostrar la cara mezquina del franquismo con el personaje de Jorge Sanz, incapaz de ser simpático ni cuando está con su familia. Ariadna Gil tiene un pequeño papel, como la sumisa esposa del franquista, y hay un cameo de Valentí Guardiola, el padre del legendario ex jugador y ex entrenador del Barça, además de Violeta Rodríguez, hija del director y de Ariadna Gil, que ya es adolescente.

VIVIR ES FÁCIL CON LOS OJOS CERRADOS: * * *

"VIVIR ES FÁCIL CON LOS OJOS CERRADOS" de David Trueba

David Trueba sempre ha estat a l'ombra del seu germà Fernando, almenys en carisma i èxit internacional dels seus films. Des que va debutar com a director amb “La buena vida”, ha desgranat algunes pel lícules interessants. La penúltima, “Madrid 1987”, va ser massa arriscada i no va passar de ser vista per un grup reduït de cinèfils. L'última és més propera al gran públic, i ens mostra un aspecte poc conegut: el 1965, John Lennon, el líder dels llegendaris The Beatles, hi era a Almeria com actor en una pel lícula, i un mestre d'escola, Antonio (Javier Càmera), que ensenya anglès als seus alumnes amb les lletres de les cançons dels Beatles, en vol aprofitar l'ocasió per anar-hi i xerrar amb ell. Durant el viatge, es troba amb diversos personatges, com una adolescent embarassada, la Belén (Natalia De Molina) i un altre noi que fuig del seu autoritari pare, en Juanjo (Francesc Colomer, "Pa negre"). D’altres personatges secundaris seran "El Català" (Ramon Fontserè, "Tres dies amb la família"), que té un bar a la costa d'Almeria, i el pare de Juanjo, un ben insòlit Jorge Sanz, que dóna al seu personatge un aire antipàtic molt adient. Tot l'aire quotidià de l'època està molt aconseguit i creïble, fins i tot l'escena del rodatge de la pel lícula anglesa on Lennon treballava com actor. Javier Cámara li dóna una humanitat i credibilitat al seu personatge absoluta. Natalia De Molina també destaca de valent per la seva naturalitat i simpatia. David Trueba diu que el personatge principal està inspirat en un de real, i li serveix per retratar l'època d'una manera diferent, encara que no es priva, és clar, de mostrar la cara mesquina del franquisme amb el personatge de Jorge Sanz, incapaç de ser simpàtic ni tant sols quan hi és amb la seva família. Ariadna Gil té un petit paper, com la submisa dona del franquista, i hi ha un cameo de Valentí Guardiola, el pare del llegendari exjugador i exentrenador del Barça, a més de la Violeta Rodríguez, filla del director i d’Ariadna Gil, la qual ja és una adolescent.

VIVIR ES FÁCIL CON LOS OJOS CERRADOS: * * *



http://www.youtube.com/watch?v=86Ew5uSMAt8


dissabte, 14 de desembre de 2013

UNA FAMILIA DE TOKIO de Yôji Yamada UNA FAMÍLIA DE TÒQUIO de Yôji Yamada








En la década de 1950, el cine japonés rodó varias obras maestras, que influyeron en cineastas de todo el mundo, empezando por la gran película “Rashomon” de Akira Kurosawa, que sacó al cine japonés del quasi anonimato a nivel mundial (ganó además el Óscar), y a partir de ahí se conocieron varios cineastas notables. Yasuhiro Ozu, uno de los más importantes de la época, con un cine de estilo personal, en 1953 estrenó “Cuentos de Tokio”, una crónica de la visita de unos ancianos del Japón rural a la gran ciudad para ver a sus hijos, y ver cómo ya no hay tanta conexión entre unos y otros. Pues Yôji Yamada, veterano cineasta del cine japonés actual (“El ocaso del samurai”), ha hecho un “remake” de “Cuentos de Tokio”, pero actualizando la historia al Japón actual, con sus grandes edificios y citando ligeramente la tragedia de la central nuclear de Fukushima. El matrimonio de ancianos Hirayama (Isao Hashizume y Kazuki Yoshiyuki) acude a Tokio a visitar a sus tres hijos, dos casados y uno soltero, y se encuentran con las vidas de todos ellos volcadas en sus respectivos trabajos, obsesiones y egoísmos. Uno es médico, una lleva un salón de belleza y el otro hijo es tramoyista de teatro. Ello choca con su manera de ver la vida, más tradicional y rural. Pasan días en cada casa de los hijos, aunque ellos les envían a un hotel de lujo en donde no acaban de encajar. Mención aparte es los cambios en algunos de los personajes con respecto a la primera versión, ello demuestra la evolución en Japón sobre el papel de la mujer, por ejemplo. Uno de los personajes más recordados de la primera versión, Noriko, era en aquella la nuera del abuelo protagonista. Aquí es la novia de uno de los hijos, que parece que le da vergüenza al hijo presentársela a sus padres, como si fuera una prostituta o algo parecido, aun siendo ella buena persona, cariñosa e ingenua. No, es que la cortesía japonesa es muy peculiar, diferente a la de Occidente; en eso no han evolucionado mucho. Veremos que en toda la película no hay abrazos ni afectos desmedidos como en Occidente, no es costumbre japonesa. Y, no obstante, en la primera versión, Noriko era nuera del protagonista y viuda del hijo, y el protagonista le decía, agradecido: “El afecto de verdad nos ha llegado de alguien fuera de nuestra familia. Gracias, muchas gracias”.

UNA FAMILIA DE TOKIO: * * * *

"UNA FAMÍLIA DE TÒQUIO" de Yoji Yamada

En la dècada de 1950, el cinema japonès va rodar diverses obres mestres, que van influir en cineastes de tot arreu, començant per la gran pel lícula "Rashomon" d'Akira Kurosawa, que va treure al cinema japonès del quasi anonimat a nivell mundial (va guanyar, a més, el Óscar) , i a partir d'aquí es van conèixer diversos cineastes notables. Yasuhiro Ozu, un dels més importants de l'època, amb un cinema d'estil personal, el 1953 va estrenar "Contes de Tòquio", una crònica de la visita d'uns ancians del Japó rural a la gran ciutat per veure-hi els seus fills, i veure com ja no hi ha tanta connexió entre uns i altres. Doncs Yôji Yamada, veterà cineasta del cinema japonès actual (“L’ocàs del samurai”), ha fet un "remake" de "Contes de Tòquio", però tot actualitzant la història al Japó actual, amb els seus grans edificis i citant lleugerament la tragèdia de la central nuclear de Fukushima. El matrimoni d'ancians Hirayama (Isao Hashizume i Kazuki Yoshiyuki) se’n va cap a Tòquio a visitar els seus tres fills, dos casats i un solter, i es troben amb les vides de tots ells bolcades en les seves respectives feines, obsessions i egoismes. Un és metge, una porta un saló de bellesa i l'altre fill és tramoista de teatre. Això xoca amb el seu tarannà, més tradicional i rural. Passen dies en cada casa dels fills, tot i que ells els envien cap a un hotel de luxe on no acaben d'encaixar-hi. Menció a part és els canvis en alguns dels personatges respecte a la primera versió, això demostra l'evolució al Japó sobre el paper de la dona, per exemple. Un dels personatges més recordats de la primera versió, la Noriko, era en aquella la nora de l'avi protagonista. Aquí és la núvia d'un dels fills, que sembla que li fa vergonya al fill presentar-se-la als seus pares, com si fos una prostituta o alguna cosa semblant, tot i ser ella bona persona, afectuosa i ingènua. No, és que la cortesia japonesa és ben peculiar, diferent de la d'Occident, en això no han evolucionat gaire. Veurem que en tota la pel lícula no hi ha abraçades ni afectes desmesurats com a Occident, no és pas un costum japonès. I, no obstant això, dins la primera versió, la Noriko, que ja vam dir que era la nora del protagonista i vídua del fill, i el protagonista li deia, agraït: "L'afecte de debò ens ha arribat d'algú fora de la nostra família. Gràcies, moltes gràcies".

UNA FAMÍLIA DE TÒQUIO : * * * *









“BLUE JASMINE” de Woody Allen






No podemos vivir sin la película anual de Woody Allen, y después de su habitual tour europeo desde hace una década, con parada intermedia en Nueva York (“Si la cosa funciona”), ahora vuelve a su país, aunque deja su querida Nueva York en segundo plano, dándole protagonismo a San Francisco. Gracias al director de fotografía español Javier Aguirresarobe (“Mar adentro”, “Vicky Cristina Barcelona”...), la bonita ciudad californiana tiene un aspecto y un colorido muy atractivo, eso sí, Allen acierta al huir de la tarjeta postal, algo que no pudo evitar pedir a Aguirresarobe en sus imágenes de Barcelona. “Blue Jasmine” cuenta con una gran protagonista, la australiana Cate Blanchett, en el papel de Jasmine French, una mujer madura de la alta sociedad neoyorkina que ahora está sin un centavo y tiene que acudir a la casa de su hermana Ginger (Sally Hawkins, “El sueño de Cassandra”) en San Francisco. Jasmine choca con la vida austera de su hermana, aun acostumbrada a lujos desmedidos. Incluso le fastidia ver que sea una simple y mediocre cajera de supermercado, sin pensar en tener trabajos más “prestigiosos”. La acción en presente se alterna con numerosos “flash-backs”, habituales en el cine de Allen, pero esta vez más numerosos. Los “flash-backs” se ambientan en el Nueva York de clase alta y fiestas en donde se derrocha dinero sin parar. Las escenas de San Francisco son más “austeras”. Veremos cómo Jasmine es la esposa de un financiero corrupto, Hal (Alec Baldwin), y un día una amiga descubrirá por casualidad que él la engaña con cientos de mujeres, además de tener negocios fraudulentos. Ya en San Francisco, intentará rehacer su vida, ya resignada a ser “proletaria”, como recepcionista de una clínica dental. Muchos más personajes se unen a la historia, impecablemente narrada y ambientada, en uno de los mejores guiones de Woody Allen recientes, que ha arrasado en países como Francia, donde los críticos, habitualmente devotos del cineasta, le han puesto en un altar. Muchos han visto semejanzas de Jasmine French con la Blanche Dubois de “Un tranvía llamado Deseo” de Tennesse Williams, y sí, algunas semejanzas tiene, pero Cate Blanchett le da otro tono al personaje, aunque reconoce que ya conoce a Blanche Dubois de haberla representado en teatro. Mención aparte para otros actores en un reparto amplio, como el arisco novio de Ginger, Chili (Bobby Cannavale), que llega a montar una escena de celos comparable a la de Stanley Kowalsky en la gran obra de Williams. Una película de Allen que es una buena sátira social, donde podríamos decir que algunos famosetes que se hicieron ricos de repente se reconocerían en los personajes de Jasmine y su marido.

BLUE JASMINE: * * * *

“BLUE JASMINE” de Woody Allen

No podem viure sense la pel lícula anual de Woody Allen, i després del seu habitual tour europeu des de fa una dècada, amb parada intermèdia a Nova York ("Si funciona..."), ara torna cap al seu país, tot i que deixa la seva estimada Nova York en segon pla, donant-li protagonisme a San Francisco. Gràcies al director de fotografia espanyol Javier Aguirresarobe ("Mar adentro", "Vicky Cristina Barcelona"...), la bonica ciutat californiana té un aspecte i un colorit molt atractiu, això sí, Allen encerta en fugir de la targeta postal, una cosa que no va poder evitar demanar a Aguirresarobe en les seves imatges de Barcelona. "Blue Jasmine" compta amb una gran protagonista, l'australiana Cate Blanchett, en el paper de Jasmine French, una dona madura de l'alta societat novaiorquesa que ara està sense un cèntim i ha d'acudir cap a la casa de la seva germana, la Ginger (Sally Hawkins, " El somni de Cassandra") a San Francisco. La Jasmine xoca amb la vida austera de la seva germana, perquè ella hi està acostumada a luxes desmesurats. Fins i tot li fastigueja veure que sigui una simple i mediocre caixera de supermercat, sense pensar en tenir feines més "prestigioses". L'acció en present s'alterna amb nombrosos "flaix-backs", habituals al cinema d'Allen, però aquest cop més nombrosos. Els "flaix-backs" s'ambienten al Nova York de classe alta i festes on es malbarata diners sense parar. Les escenes de San Francisco són més "austeres". Veurem com Jasmine és la dona d'un financer corrupte, en Hal (Alec Baldwin), i un dia, una amiga descobrirà per casualitat que ell l'enganya amb centenars de dones, a més de tenir-ne de negocis fraudulents. Ja a San Francisco, intentarà refer la seva vida, ja resignada a ser "proletària", com a recepcionista d'una clínica dental. Molts més personatges s'uneixen a la història, impecablement narrada i ambientada, en un dels millors guions de Woody Allen recents, que ha arrasat en països com a França, on els crítics, habitualment devots del cineasta , l'han pujat dins un altar. Molts han vist semblances de Jasmine French amb la Blanche Dubois d'"Un tramvia anomenat Desig" de Tennesse Williams, i sí, d’algunes semblances té, però Cate Blanchett li dóna un altre to al personatge, encara que reconeix que ja coneix la Blanche Dubois d'haver-la representat al teatre. Menció a part per altres actors en un repartiment ampli, com el esquerp nuvi de la Ginger, en Chili (Bobby Cannavale), que arriba a fer una escena de gelosia comparable a la de Stanley Kowalsky a la gran obra de Williams. Una pel lícula d'Allen que és una bona sàtira social, on podríem dir que alguns famosets que es van fer rics de cop i volta es reconeixerien en els personatges de Jasmine i el seu marit.

BLUE JASMINE : * * * *

















dimarts, 10 de desembre de 2013

(NO TAN) FELIZ NAVIDAD (NO GAIRE) BON NADAL

(NO TAN) FELIZ NAVIDAD



Cada año por estas fechas, con la Navidad a punto para difundir su loable mensaje de paz, amor y armonía universal, está muy bien, y el cine se ha encargado de mostrarlo hasta la saciedad, Hollywood casi todo ello. Pero...



Ya nos sabemos de memoria el emotivo final de “Qué bello es vivir”, no negaremos el talento de Frank Capra para hacer emotiva y humana una historia más cursi que un rábano con lazo y, como acertadamente la definió el escritor y crítico de cine Julio Castedo, como “Una metáfora de catequista para niños”.
Pero aquí, como esas escenas navideñas ya las conocemos y ya nos rayan un poco, vamos aquí a mirar otras maneras de mirar la Navidad, incluso las que no tienen nada que recuerde a la felicidad plena, que también las hay. Y el cine no americano se ha encargado de mostrárnosla de vez en cuando.
Pues quince años después de “Qué bello es vivir”, Luis García Berlanga hizo una obra maestra donde satirizaba la Navidad, sus mezquindades, sus hipocresías y su loable pero fracasado intento de hacer la vida mejor a los más necesitados. En “Plácido” mostraba un frenético día de un honrado trabajador que intentaba conseguir dinero para pagar la letra de su motocarro, en peligro de embargo si no la pagaba a tiempo, mientras se lanzaba la campaña “Siente un pobre a su mesa”. 



Berlanga, con la colaboración de Rafael Azcona en el guión, urdió una obra maestra que no deja títere con cabeza, como dice el tópico, pero aquí no se salva nadie: la familia, las buenas intenciones, lo que pille por enmedio. Desde los magníficos títulos de crédito iniciales, con fotomontajes de un pobre que es recogido de la calle, le llevan a una casa, come y bebe lo que quiere, hasta que vuelven a echarle a la calle y hala, nuevamente a pedir limosna.
Reparto coral el de la película, como era habitual en Berlanga, desde Casto Sendra “Cassen” hasta José Luis López Vázquez, con un ritmo frenético y donde no falta ni sobra nada, la sátira es perfecta e implacable.
Sólo decir que “Plácido” fue nominada al Óscar a la Mejor Película Extranjera (se lo llevó finalmente Ingmar Bergman por “El manantial de la doncella”), y que Berlanga, sarcástico, dijo “Si mi película la viera Frank Capra, le daría un infarto”. Lógico, a él nunca le gustó Capra ni su sobreexplotada “Qué bello es vivir”, de la que “Plácido” es su lúcido reverso.



Otra película que no muestra una Navidad idílica es la francesa “La bûche, cena de Navidad”, cuyo título se refiere a un tronco hecho de chocolate muy típico en la Nochebuena del país vecino, y que también desmonta los tópicos navideños, aunque con un estilo aparentemente más suave y moderado que el de “Plácido”:
Después de los títulos de crédito con la canción “Jingle bells”, en su primera escena aparece algo tan poco navideño como... un entierro. Y para que tenga la cosa más humor negro, cuando el ataud del difunto ya está en el hoyo (literalmente), suena un teléfono móvil. Todos creen que es el suyo, pero no: está con el muerto. Y a ver quién es el guapo que baja al fondo del hoyo, abre el ataúd, coge el móvil del muerto y contesta a la llamada, que era de la ex mujer del difunto.
Todo esto ocurre tres días antes de Navidad, y tenemos a tres hermanas, Emmanuelle Béart, Sabine Azéma y Charlotte Gainsbourg, que no tienen motivos para una Navidad feliz. Especialmente la segunda, que está embarazada de su pareja, y que para más inri, es un hombre casado, que lleva 12 años con una doble vida, y cuya esposa está a punto de dar a luz a su quinto hijo. Tiene que elegir entre una de las dos, es decir, quedarse con una y la otra, embarazada o no, que se busque la vida como pueda. Y poco antes de la Misa del Gallo, tomará la decisión final:
Y la que parece más lúcida de las hermanas, Emmanuelle Béart, no es feliz ni su matrimonio tan perfecto. Su marido la engaña con otra y al final estalla, ya que todos la tienen como quién te resolverá todos tus problemas:
La otra hermana, Charlotte Gainsbourg, es al final la más fuerte de las tres. Es independiente, no piensa demasiado en relaciones estables y está dedicada a su trabajo.
Para acabar con esta gran película, también se fija en otros personajes importantes en la trama y que hoy en día todos tenemos en nuestra familia más de uno: los padres divorciados con hijos, que cuando llega la Navidad resulta complicado saber en qué casa pasará cada uno las fiestas, si podrán tener a los hijos en la mesa o estarán en la mesa de otro.



Hay otras películas con la Navidad en el título, pero con un trasfondo nada idílico: primero está “Feliz Navidad, Mr. Lawrence” de Nagisa Oshima, donde tenían un duelo interpretativo dos músicos que son actores de vez en cuando: David Bowie y Ryuchi Sakamoto, enmedio de la II Guerra Mundial, en Java, Navidad de 1942, con el implacable enfrentamiento entre dos culturas, la occidental británica y la japonesa, ésta última todavía con sus códigos de honor de los samurais, que por cualquier tontería, hala, se arregla todo con el “hara-kiri”.
Sakamoto era además el autor de la banda sonora, y su personaje tenía con el de Bowie una relación de amor-odio, incluso llegando a la homosexualidad.



Y ya que hablamos de guerras, pues pasemos a la I Guerra Mundial, que enmedio de las trincheras de Francia, un hecho real poco conocido: en el día de Navidad de 1914, soldados alemanes decidieron una tregua por su cuenta con los franceses y escoceses, enmedio de las trincheras y la nieve de aquella guerra.
Después continuó la guerra, y los soldados y oficiales que secundaron esta tregua fueron deportados a otros frentes de batalla, o degradados, o incluso fusilados. Pero muestra un claro mensaje de paz, amor y fraternidad frente a la locura humana. Emotiva es la escena en donde escoceses, alemanes y franceses cantan a coro “Adeste fidelis”. Hay que agradecer al director de “Feliz Navidad” que en todo momento respeta la dignidad de los contendientes, fueran cual fueran sus ideas.
Y como no queremos sacar sólo lo triste, en nuestro propósito de que pasemos todos una feliz Navidad lo mejor posible, o si no, siempre viene bien un capítulo navideño de Los Simpson, que siempre saben sacarle su lado divertido o sarcástico a esta época del año. Con ellos, nunca nos parecerá cursi la Navidad, sino simplemente que la sintamos como es. Así que... Feliz Navidad.


 

(NO GAIRE) BON NADAL

 

Cada any per aquestes dates, amb el Nadal a punt per difondre el seu lloable missatge de pau, amor i harmonia universal, està molt bé, i el cinema s'ha encarregat de mostrar fins a la sacietat, Hollywood gairebé tot això. Però...


Ja ens sabem de memòria l'emotiu final de "Què bonic és viure", no negarem el talent de Frank Capra per fer emotiva i humana una història més cursi que un rave amb llaç i, com encertadament la va definir l'escriptor i crític de cinema Julio Castedo, com "Una metàfora de catequista per a nens".
Però aquí, com aquestes escenes nadalenques ja les coneixem i ja ens ratllen una mica, anem aquí a mirar d’altres maneres de mirar el Nadal, fins i tot les que no tenen res que recordi a la felicitat plena, que també n'hi ha. I el cinema no americà s'ha encarregat de mostrar-nos-la de tant en tant.
Doncs quinze anys després de "Què bonic és viure", Luis García Berlanga va fer una obra mestra on satiritzava el Nadal, les seves mesquineses, les seves hipocresies i el seu lloable però fracassat intent de fer la vida millor als més necessitats. A "Plácido" mostrava un frenètic dia d'un honrat treballador que intentava aconseguir diners per pagar la lletra del seu motocarro, en perill d'embargament si no la pagava a temps, mentre es llançava la campanya "Asseu-hi un pobre a la vostra taula".


Berlanga, amb la col.laboració de Rafael Azcona al guió, va ordir una obra mestra que no deixa res dempeus, com diu el tòpic, però aquí no es salva ningú: la família, les bones intencions, tot allò que agafi pel mig. Des dels magnífics títols de crèdit inicials, amb fotomuntatges d'un pobre que és recollit del carrer, el porten a una casa, menja i beu el que vol, fins que tornen a llençar-li al carrer i au, novament a demanar almoina.
Repartiment coral, el de la pel.lícula, com era habitual en Berlanga, des de Cast Sendra "Cassen" fins a José Luis López Vázquez, amb un ritme frenètic i on no falta ni sobra res, la sàtira és perfecta i implacable.
Només dir que "Plácido" va ser nominada a l'Oscar a la Millor Pel.lícula Estrangera (hi va portar finalment Ingmar Bergman per "La font de la donzella"), i que Berlanga, sarcàstic, va dir "Si la meva pel.lícula la veiés en Frank Capra, li vendria un infart". Lògic, a ell mai no li va agradar Capra ni la seva sobreexplotada "Què bonic és viure", de la qual "Plácido" és el seu lúcid revers.


Una altra pel.lícula que no mostra un Nadal idíl.lic és la francesa "La bûche, sopar de Nadal", el títol es refereix a un tronc fet de xocolata molt típic en la nit de Nadal del país veí, i que també desfa els tòpics nadalencs, encara que amb un estil aparentment més suau i moderat que el de "Plácido".
Després dels títols de crèdit amb la cançó "Jingle bells", en la seva primera escena apareix una cosa tan poc nadalenca com... un enterrament. I perquè tingui la cosa més humor negre, quan el taüt del difunt ja hi és al forat (literalment), sona un telèfon mòbil. Tots creuen que és el seu, però no: hi és amb el mort. I a veure qui és el guapo que baixa al fons del forat, obre el taüt, agafa el mòbil del mort i contesta a la trucada, que era de l'exdona del difunt.
Tot això passa tres dies abans de Nadal, i tenim a tres germanes, Emmanuelle Béart, Sabine Azéma i Charlotte Gainsbourg, que no tenen pas de motius per un Nadal feliç. Especialment la segona, que està embarassada de la seva parella, i que per més inri, és un home casat, que porta 12 anys amb una doble vida, i la seva dona està a punt de donar a llum al seu cinquè fill. Ha de triar entre una de les dues, és a dir, quedar-se amb una i l'altra, embarassada o no, que es busqui la vida com pugui. I poc abans de la Missa del Gall, prendrà la decisió final.
I la que sembla més lúcida de les germanes, Emmanuelle Béart, no és pas feliç ni el seu matrimoni tan perfecte. El seu marit l'enganya amb una altra i al final esclata, ja que tots la tenen com qui et resoldrà tots els teus problemes.
L'altra germana, Charlotte Gainsbourg, és al final la més forta de les tres. És independent, no pensa massa en relacions estables i està dedicada a la seva feina.
Per acabar amb aquesta gran pel.lícula, també es fixa en altres personatges importants en la trama i que avui dia tothom tenim en la nostra família més d'un: els pares divorciats amb fills, que quan arriba el Nadal és complicat saber a quina casa passarà cadascú les festes, si podran tenir els fills a la taula o seran a la taula d'un altre.


Hi ha d’altres pel.lícules amb el Nadal al títol, però amb un rerefons gens idíl.lic: primer està "Bon Nadal, Mr Lawrence" de Nagisa Oshima, on tenien un duel interpretatiu dos músics que són actors de tant en tant: David Bowie i Ryuchi Sakamoto, enmig de la Segona Guerra Mundial, a Java, Nadal de 1942, amb l'implacable enfrontament entre dues cultures, l'occidental britànica i la japonesa, aquesta última encara amb els seus codis d'honor dels samurais, que per qualsevol tonteria, au, s'arregla tot amb el "hara-kiri".
Sakamoto era, a més, l'autor de la banda sonora, i el seu personatge tenia amb el de Bowie una relació d'amor-odi, fins i tot arribant a l'homosexualitat.


I ja que parlem de guerres, doncs passem a la I Guerra Mundial, que enmig de les trinxeres de França, un fet real poc conegut: en el dia de Nadal de 1914, soldats alemanys van decidir una treva pel seu compte amb els francesos i escocesos, enmig de les trinxeres i la neu d'aquella guerra.
Després, va continuar la guerra, i els soldats i oficials que van secundar aquesta treva van ser deportats a altres fronts de batalla, o degradats, o fins i tot afusellats. Però mostra un clar missatge de pau, amor i fraternitat enfront de la bogeria humana. Emotiva és l'escena on escocesos, alemanys i francesos canten a cor "Adeste fidelis". Cal agrair al director de "Bon Nadal" que en tot moment respecta la dignitat dels contendents, no importen gens les seves idees.
I com no volem treure només d’allò més trist del Nadal, en el nostre propòsit que passem tots un bon Nadal el millor possible, o si no, sempre va bé veure un capítol nadalenc dels Simpson, que sempre saben treure el seu costat divertit o sarcàstic a aquesta època de l' any. Amb ells, mai ens semblarà cursi el Nadal, sinó simplement que la sentim com és. Així que... Bon Nadal.